El blog de Sandra











{octubre 9, 2007}   Un poco más de mí

Hoy me siento egocéntrica, así que a los que leais esta entrada os voy a aburrir con un poco de mí. Un tío de los del messenger me ha mandado el típico test para contestar cosas de uno mismo, ya sabéis, para que te conozca mejor el que te lo mandó, con la excusa de que apenas digo nada sobre mí en el perfíl. Bueno, pues me dispongo a hacer públicas las preguntas y las respuestas:
01.- Nombre: “Sandra”
02.- Edad: 24 añitos (por el momento)
03.- Color preferido: Depende… no me ciño a ninguno… según para qué cosas.
04.- Aroma preferido: El césped húmedo recién cortado.
05.- Una textura: El raso en la piel desnuda.
06.- Un momento del día: Cuando me siento a acariciar a mi gato.
07.- Un momento de la noche: Cuando me despierto y veo que puedo seguir durmiendo.
08.- Tu libro preferido: ¡¡Ufff!! ¡Qué difícil! Bueno, voy a decir unos cuantos… “El Señor de los Anillos”, “La Pinpinela Escarlata”, “El Conde de Montecristo”, “Sin noticias de Gurb”, “El nombre de la rosa”…
09.- Tu película preferida: Pulp Fiction
10.- Tu Obra de Arte preferida: ¡¡Joder!! ¿¡De qué estilo!? Bueno, también digo unas cuantas… “Ofelia”, de Millais; “Improvisación XIV”, de Kandinsky; “La Piedad”, de Buonarroti; “La lanzada”, de Rubens; “La Calumnia”, de Botticlli; “La Virgen de las Rocas”, de Da Vinci.
11.- Tu grupo de música favorito: AC-DC
12.- Tu poeta preferido: Pablo Sarona
13.- Un lugar para vivir: Un sitio con puerto (o también la Mansión Playboy ).
14.- ¿Playa o montaña?: Montaña
15.- Un animal: Mi gato.
16.- Si pudieras elegir ser cualquier cosa en cualquier momento, ¿qué serías?: Monje en la Edad Media
17.- ¿Carne o Pescado?: JAJA… ¿tiene doble sentido? Para comer prefiero mil veces un chuletón de dos kilos. Para otras cosas me da igual.
18.- Tu comida preferida: Mmmm… Difícil, muy difícil… Chuletón, percebes, huevos fritos con patatas fritas, patatas a la riojana, melón con jamón…
19.- Tu bebida preferida: Depende de la ocasión… Para salir de marcha tomo Bacardi-limón con limón o si no bebo Brugal con limón. Para cenar agua, clarete o Coca-Cola. Para los postres champagne. Para salir en plan tranquila prefiero a mi buena amiga la cerveza. Si alguien me quiere invitar a cenar y conquistarme antes del primer plato, puede pedirle al camarero una botella del Selección Familiar 2001 de Señorío de Villarica.
20.- ¿Café o Te?: Te
21.- Una flor: El loto.
22.- ¿Tacón o plano?: depende de la ocasión… soy versátil.
23.- Tres lugares que quieres ver antes de morir: S¡ no cuento los que ya he visto, son Nueva Zelanda, China y Las Vegas.
24.- Una serie de la televisión: Perdidos (Lost)
25.- Un personaje de dibujos animados: Stich
Las siguientes 25 preguntas son de caracter “menos público”, por decirlo de alguna manera, y esas se las contestaré al interesado de forma privada. Lo digo para que no me cierren el blog…

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{octubre 9, 2007}   Bendita locura

¡¡¡Mauricio ha vuelto!!!
Ahí estaba, junto a la panadería, calado hasta el tuétano, hablando solo sobre el cambio climático (por cierto, qué frío hace hoy en París, y cómo llueve).
Me he alegrado tanto de verle que hasta le he dado un beso. Me ha respondido con su tradicional “Olé, la española” y me ha devuelto el beso (muy cortés, por cierto). Cuando le he preguntado sobre lo que ocurrió cuando se lo llevó la policía, se me ha quedado mirando extrañado y me ha preguntado que qué policía. No se acordaba de nada. Bendita locura.
Sirvan estas líneas como un homenaje a todos los locos de la Historia que, por locos o por demasiado cuerdos, sufrieron el dedo acusador de una sociedad demasiado ciega para ver más allá. Caín, Qin Shi Huang, Sócrates, Alejandro Magno, Jesucristo (pero también Judas), Jacques de Molay, Leonardo Da Vinci, Galileo, Cristóbal Colón, Napoleón, Van Gogh, Gandhi, Martin Luther King, Marcos (el Sub), y tantos otros que, por el peso del tiempo y la ignorancia del hombre, la Historia no ha sabido recordar o mi memoria no ha podido corresponder.
Todos esos locos arriba nombrados ahora tienen un puesto de honor en la Historia. Pero, ¿qué hay de Mauricio? ¿Qué de todos los intolerados que buscan una palabra, su palabra? ¿Qué de todas las minorías que no tienen sitio aquí y ahora, pero son el lugar y el momento? A todas esas personas mi más sincera disculpa y vergüenza por pertenecer, de nacimiento, a la clase que no los tolera, que los calla, que les quita su sitio y su tiempo.
No sé si el tiempo les dará la razón, o si quiera que la humanidad, aterrada por lo que ha hecho, se eche las manos a la cabeza exclamando “¡¿Pero qué hemos hecho?!”. Ignoro cómo de duramente seremos juzgados por la Historia, cómo de duramente seremos juzgados por Dios. Pero hoy, mis líneas, son para el preso sin juicio en la cárcel de Tela, el gay en San Francisco, el negro en el corredor de la muerte, el asiático en Europa, el indígena en la ciudad, el pescador sin barca ni redes, el poeta sin poesía, la ama de casa en casa, la prostituta con SIDA, el comunista en Washington, el fascista en La Habana, el esclavo no liberto. Son para la feminista que lleva a sus hijos al colegio y para el machista que plancha la ropa, para el político honrado y para la infancia de la que abusan. Para los padres maltratados por sus hijos, para los hijos maltratados por sus padres. Para el obrero en la fila del paro, el rumano en el metro, el pacifísta en Irak, el ecologísta en la cumbre del G-8, el analfabeto en el Museo, el Dios en el hambriento, la gaviota en Pirineos, el intocable en la India, el friki entre letrados, el periodista sin columna ni sección, el guerrillero con corazón. Mis palabras son de aliento para todos aquellos asfixiados por el olvido. Para quienes la sociedad ha relegado fuera de sí, por resultarles incómodos. Y, cómo no, para el loco junto a la panadería.



Hay un refrán que dice: “El que con niños se acuesta, cagao se levanta”.
Algo así me ha pasado a mí este fin de semana. Pero es que ahora es más difícil calcular la edad… Cuando yo tenía 10 años parecía que tenía 10 años. Cuando tenía 14 parecía que tenía 14. A los 18 años, si me apuras, aparentaba 17. Y ahora, con 24 primaveras, parece que tengo entre 22 y 25 años.
Pero ahora los frosties del desayuno, o yo qué sé qué comen las niñas de ahora, las de 15 parece que tienen 18 y las de 17 parece que tienen veintitantos. Será por la leche enriquecida en calcio, que se les ponen las tetas más grandes, o vete tú a saber. El caso es que deberían tener un cartel en el culo que ponga la edad que tienen, o que se lo pongan en las orejas como a las terneritas, o que anden con el carnet de identidad en la boca, como en los chistes de Forges.
Y es que no estamos hablando de ninguna tontería, aunque así lo marque la categoría de este blog, sino que estamos hablando de un putadón. Cuando alguien se lia con otra persona que está casada, y la primera no conoce esa eventualidad, no pasa nada (fuera, claro está, del posible dilema ético al que se enfrenta el “encornador”). No existe ningún delito. Pero cuando alguien se lia con un/una menor sin que este/a le diga la edad, o peor aún, mintiéndole, sí que existe delito. Ya que la ausencia de conocimiento no exime de la culpa. O sea, que además de “al que con niños se acuesta, cagao se levanta” hay que añadir “al que con niños se acuesta, pederasta le llaman”.
Y la cosa sucedió que tras toda la noche tonteando me propuso ir a mi casa. Y como la tontera la llevabamos las dos, pues bueno, pues de acuerdo. Y resulta que a la mañana siguiente me despierta exclamando que su padre la mata, que tenía que estar en casa a las cinco de la mañana. Yo, entre extrañada y divertida le pregunté que cuántos añitos tenía para andar así con su padre… ya sabéis, la típica pregunta retórica. ¡¡¡¡Y la muy cabrona me suelta que dieciseis años!!!! Imaginaos la papeleta. El careto que se le queda a una…
Quizás mi reacción fue un poco desproporcionada (al menos eso dicen mis amigos/as… yo creo que no tanto) pero después de decirle tres cosas bien dichas y echarle de mi casa me quedé pensando: Ya no es sólo el cuerpo que tienen con dieciseis o la ropa que usan, sino cómo hablan, cómo bailan, cómo beben y cómo fuman, cómo se rien y de qué cosas hablan, las cosas que saben hacer y las cosas que quieren que les hagan.
Con dieciseis años yo casi tenía los calostros de mi madre colgando de la nariz. ¡¡Con dieciseis años mi padre me daba tres mil pesetas de paga!! Con dieciseis años no se me ocurría irme sola a una discoteca a tirar la caña y pescar a alguien con un cuarto de siglo de antigüedad. Es más, ni loca le proponía al incauto o incauta que me llevara a su casa. Yo, con dieciseis años, podría decir que era un poco guarrilla. Si exagero bastante podría incluso decir que era la más guarrilla de mi clase. ¡¡¡Pero, coño, esta era la más puta de la discoteca!!!
Así que he aprendido una valiosa lección este fín de semana: a no ser que peine canas me aseguraré muy mucho de la edad de la gente a la que invito a probar mis sábanas de raso. Pero, claro, eso tampoco vale, porque ahora todo el mundo se tiñe, nos haga falta o no. ¿La solución es preguntar a todo el mundo la edad que tienen? Está claro que no me puedo fiar de ciertas cosas que antes podían indicar la edad mínima de una persona. Ahora, que esté dentro de un local para mayores de 18 años no quiere decir que tenga como poco 18 años. Que esté bebiendo alcohol no quiere decir que sea mayor de edad. Que esté fumando no quiere decir que legalmente pueda hacerlo. Y, una de esas paradojas de las leyes: La tierna muchachita de dieciseis años puede, legalmente, acostarse con una persona mayor de edad; pero una persona mayor de edad no puede acostarse con una tierna muchachita de dieciseis años.
Si ponemos en un lado de la balanza las cosas legales e ilegales que hizo (culpable) o no hizo (inocente) ella aquella noche:
1.- Fumar tabaco con menos de 18 años: ILEGAL y CULPABLE
2.- Consumo de hachis: ILEGAL y CULPABLE
3.- Beber alcohol con menos de 18 años: ILEGAL y CULPABLE
4.- Permanecer en un local para mayores de edad con menos de 18 años sin la compañía de un padre y/o tutor: ILEGAL y CULPABLE
5.- Tener menos de 18 años y mantener relaciones sexuales con una persona mayor de edad: LEGAL y CULPABLE
Y en el otro lado de la balanza las cosas legales e ilegales que yo hice (culpable) o no hice (inocente) aquella noche:
1.- Fumar tabaco con más de 18 años: LEGAL e INOCENTE
2.- Consumo de hachís: ILEGAL e INOCENTE
3.- Beber alcohol con más de 18 años: LEGAL e INOCENTE
4.- Permanecer en un local para mayores de edad con más de 18 años: LEGAL y CULPABLE
5.- Tener más de 18 años y mantener relaciones sexuales con una persona menor de edad: ILEGAL y CULPABLE
¿¡¡No os parece bastante paradógico que ante una denuncia puesta por mí hacia ella la que podría ir a la carcel fuera yo!!?
Obviamente, esto no va a quedar en más que una anecdota para contar a mis hijos (si es que algún día los tengo) cuando empiecen a salir y lleven unos años pajeandose… les diré: “Cuidado con las niñas, que mirad lo que me pasó a mí, vuestra madre, con una niña de vuestra edad…”.
Algunos me dirán que quizás debería asumir que con dieciseis años yo era una niña, pero las de ahora, con la misma edad ya son mujeres. No estoy de acuerdo. Puedo asumir que con dieciseis años yo era una niña, pero las de ahora, con la misma edad, son una crias con tetas y con tanga. Y bastante putas, por cierto.



{octubre 9, 2007}   Así se habla

Esta fue la intervención del cacique Guaicaipuro Cuatémoc ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea el ocho de febrero del año 2002.
“Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatémoc, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que se encontraron hace quinientos años. Aquí pues nos encontramos todos: sabemos lo que somos, y es bastante.
Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraida por Judas a quienes nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda la deuda se paga con intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.
Yo los voy descubriendo.
También yo puedo reclamar pagos, puedo reclamar intereses. Consta en el archivo de Indias. Papel sobre papel, recibo sobre recibo, firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lúcar de Barrameda, 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo!. Porque es pensar que los hermanos cristianos faltan a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guardame Tanatzin de figurarme que los europeos, igual que Caín, matan y después niegan la sangre del hermano! ¿Genocidio? ¡Eso sería dar crédito a calumniadores como Bartolomé de las Casas que califican al encuentro de destrucción de las indias, o a ultrosos como el Dr Arturo Pietri, quien afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se debió a la inundación de metales preciosos!. ¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de varios préstamos amigables de América para el desarrollo de Europa.
Lo contrario sería presumir crímenes de guerra, lo que daría derecho, no sólo a exigir devolución inmediata, sino indemnización por daños y perjuicios. Yo Guaicaipuro Cuatémoc prefiero creer en la menos ofensiva de las hipótesis.
Tan fabulosas exportaciones de capital, no fueron más que el inicio de un plan Marshalltezuma, para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, defensores de álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
Por eso, al transmitir el Quinto Centenario del Empréstito podemos preguntarnos: ¿Han hecho, los hermanos europeos, un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los recursos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?.
Deploramos decir que no.
En lo estratégico, lo dilapidaron en la batalla de Lepanto, armadas invencibles, terceros Reich y otras formas de exterminio mutuo, sin más que cabar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como Panamá, pero sin canal…
En lo financiero han sido incapaces después de una moratoria de 500 años -tanto de cancelar capital e intereses- como independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman conforme a la cual una economía subsidiaria jamás podrá funcionar. Y nos obliga a reclamarles -por su propio bien- el pago de capital e intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos.
Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a los hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas flotantes de un 20 y hasta un 30% que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de un 10% anual, acumulado durante los últimos 300 años. Sobre esta base aplicando la europea forma de interés compuesto, informamos a los descubridores que solo nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 180 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, ambas elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras y que supera ampliamente el peso de la tierra.
¡Muy pesadas son estas moles de oro y plata!
¿Cuánto pesarían calculadas en sangre?
Aducir que Europa en medio milenio no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar este módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.
Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero sí exigimos la inmediata firma de una carta de intención que discipline a los pueblos deudores del viejo continente; y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa que les permita entregárnosla entera como primer pago de una deuda histórica.
Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota que les impide cumplir con sus compromisos financieros o morales. En tal caso nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la bala con la que mataron al poeta. Pero no podrán. Porque esa bala es el corazón de Europa”.
¿Qué os ha parecido? Como veis, este artículo no es tanto una opinión mía como una presentación de un comunicado de otra persona. Os animo a dejar constancia de vuestra opinión mediante comentarios. A vosotros me atrevo a contestar ;), pero a este señor no, que seguro que me gana en una batalla verbal.



{octubre 9, 2007}   El loco de mo barrio

Buenos días a todos y todas:
Seguro que habéis oido alguna vez la frase “Hace un día estupendo, verás como viene alguno y lo jode”. Pues hoy me lo han jodido a mí. Como todas las mañanas antes de ir a trabajar, he salido a comprar el pan y el periódico. Es una costumbre que me metió en el cuerpo mi padre cuando era pequeña. Todos los días, antes de ir al colegio, mi padre me daba 300 pesetas, para que comprara el pan, el periódico y me quedara con las vueltas. Cuando volvía de comprar solía entretenerme jugando en los columpios… nada del otro mundo: un par de columpiadas, una deslizada por el tobogán y a casa con el recado. Y luego a clase.
Hoy, como todos los días, he salido a comprar y por el camino me he encontrado con la gente con la que suelo cruzarme a diario: el vecino del primero paseando a su pastor alemán, al gendarme haciendo su ronda frente al BPF, a la dueña de la tienda de animales barriendo su entrada y al loco del barrio. Generalmente saludo a todos ellos con un “¡Bonjour!”, hago mis compras y cuando regreso a casa, como ya no tengo edad de entretenerme en los columpios, me entretengo hablando con el loco del barrio.
Este loco, parece ser, no vive en el barrio, pero suele pasear por él. Es un señor de mediana edad, bastante descuidado, que habla y canta a voz en grito desde las seis de la mañana. Nunca se mete con nadie, nunca insulta a nadie (salvo a los políticos, eso sí, de cualquier bando), nunca se ha mostrado violento, no roba, no pide dinero… antes bien, saluda amablemente a todos con los que se cruza, con una sonrisa quebrada que muestra los escasos dientes podridos. Nunca se le ve borracho o drogado, está sucio, pero no huele mal (tampoco bien). Posee un repertorio enorme de canciones populares, de historias y debates. Suele cantar a menudo “La Marseillaise”, himno que afirma haber compuesto él. También habla de los tiempos en los que su pueblo pasaba hambre y tenían que matar a los reyes que gastaban el pan de los pobres en alguna fiesta para algún “pédale”, de cuando los alemanes intentaron entrar en su ciudad pero organizó un grupo de valientes al que llamó “La résistance”, de cuando cenó con DeGaulle y le dijo un par de cosas bien dichas, de cuando le tocó la lotería y todo el dinero se lo llevó una de sus mujeres, de cuando encontró un diamante robado y lo devolvió…
Generalmente, cuando salgo de casa a comprar llevo lo primero que encuentro: las zapatillas Converse (por cierto, qué baratas eran cuando era pequeña y lo caras y de moda que se han puesto ahora), los vaqueros amplios rasgados, la sudadera enorme,… vamos, lo justo para ir cómoda. Mauricio (así me dijo un día que le llamara) me suele saludar con un mal pronunciado “Olé, la española cuando besa”, yo con un “Bonjour, Mauricio” y comenzamos a hablar bajo la atenta y sorprendida mirada de los transeuntes. Pero hoy yo tenía una reunión en el trabajo bastante importante (que, por cierto, se ha pasado para otro día) y en lugar de ir con mi look “paso de convinar la ropa” iba con un elegante vestido azul cortito, zapatos de tacón del mismo color y un bonito portafolios de cuero. Cuando llevaba minuto y medio hablando con Mauricio dos gendarmes (uno de ellos era habitual del barrio) se han acercado a nosotros, han empujado a mi interlocutor, lo han arrinconado y han comenzado a gritarle que me dejara en paz, que me estaba molestando y que se fuera de allí. Yo, más desconcertada que Paris Hilton en presidio, me he dirijido indignada a uno de los gendarmes para explicarle que se estaban confundiendo, que lo conocía y siempre hablaba con él, que no era peligroso, que dejaran de intimidarle. Pero no, la respuesta que me ha dado, apenas sin volverse, ha sido “Tais-toi!” (algo así como “¡Callese!”) y me ha apartado ligeramente con el brazo. Y Mauricio, que no olvidemos que el pobre es el loco del barrio, al ver cómo me trataba aquel gendarme, le ha propinado lo que vulgarmente se llama “un ostiazo en toda la cara” a la vez que gritaba “laisse elle tranquille!!”.
¿Cómo ha acabado todo? Pues como tenía que acabar. Le han inmovilizado (después de devolverle la ostia con intereses), no me han dejado explicarme, y se lo han llevado.
Parece ser que este gendarme no me ha reconocido, o no ha querido reconocerme, o tenía un mal día, o quería demostrar algo delante de la señorita en apuros, o quería enseñar algo a su nuevo compañero, o quería joder el día a Mauricio, o quería jodermelo a mí, o…
Parece mentira que, tras tantos años de evolución, sigamos teniendo comportamientos tan animales. Entre algunos animales, el jefe del en ocasiones lleva un palo como señal de autoridad (los monos y los elefantes, especialmente) como el ser humano (el cetro de los reyes) o tiene un distintivo característico (la cornamenta más grande, la melena más espesa, el lomo más plateado, los colmillos más grandes, la placa más brillante, el uniforme más planchado, las medallas mejor ganadas, la candidatura más votada, las bombas lapa mejor colocadas, el ejercito más poderoso…) que le permite abusar de los demás sin miedo a las represalias, sin importar los derechos de los demás.
Hoy hacía un día estupendo, y ha venido el sistema y me lo ha jodido. Hoy he salido a comprar como cuando era niña, y he vuelto a casa con 80 años más. Hoy iba vestida a trabajar como una princesa, y se me ha corrido el rimel de llorar como una puta. Hoy me he parado a hablar con el loco de mi barrio, y he escuchado la voz de la autoridad. Hoy me he sentido atacada por la policía, y el preso me ha defendido.



“Como decíamos ayer”, las pasadas anotaciones sobre los tios y su puta madre (en la versión simple y en la ampliada) está causando distintas sensaciones (no en este blog, sino en mi espacio de hotmail) . Me parece estupendo… al fin y al cabo, una escribe para liberar su cabeza de toxinas; si esas ideas mueven a alguien, mejor que mejor. Pueden mover al llanto, a la ira, al asqueo, a la reflexión, a la risa, al debate…
Y helo aquí, que se me presenta un comentario escrito por un tal Anónimo (prestigioso e inmortal autor, que ha tenido a bien en crear obras tan reconocidas como “Lazarillo de Tormes”, “El Cantar de Mio Cid” y “Génesis”…) que paso a reproducir a continuación porque en este, mi espacio, tal documento merece la pena ser publicado. No obstante, como ya he practicado en anteriores notas, el texto en azul será el del tio y el texto en rosa será algún comentario mio (esto lo hago para no liar a nadie… tranquilos, no pretendo destartalar ningún tópico: los niños son azules y las niñas somos rosas, y eso seguirá así per secula seculorum):
muy interesante tu clasificacion, supongo que cuando una se sienta en su sofa de terciopelo a pasar lista a los ingenuos varones que circulan por el espacio, sin mas esfuerzo que sentenciar con un , “tu si” o un “tu no”, es probable que no se encuentre muchas gemas.”
Efectivamente, no se encuentran muchas gemas. No obstante, ya voy encontrando al menos dos. Con todo, la descripción realizada me evoca un tanto fria, por no decir que me envuelve en cierto aire perverso. Eso me gusta. Yo, quizás, hubiera puesto algo así como “te imagino sentada en tu sofá de terciopelo negro, acariciando el suave pelaje de un gato persa, con tus tacones clavados en el frio cráneo de un desventurado ingenuo que yace muerto por la tristeza en el límpido suelo de mármol, desechado arbitrariamente”.
Supongo que el arte de la orfebreria exige una actitud mas proactiva, las joyas de la corona no se encuentran en la interperie a plena luz del dia donde cualquiera las puede coger echando un simple vistazo, deben de permanecer escondidas en cualquier pequeño cofre de alguna habitacion aparentemente vacia, cubiertas de una oscuridad que espera que alguien sentencie simplemente pulsando el interruptor de la luz.
Este párrafo es simplemente perfecto. O casi. Lástima que después de utilizar palabras tan bonitas como “proactiva” escriba “interperie” en lugar de “intemperie”… Con todo, no termino de estar de acuerdo con Anónimo (ahora que hay buen rollo y casi somos amigos utilizaré el diminutivo “Ano”), ya que en los museos las joyas de la corona del Arte sí se encuentran a plena luz del día, en las mejores salas y a la vista de todos. De hecho, ¿de qué le sirve al orfebre tallar una piedra preciosa si va a permanecer oculta y escondida? ¿Decir que “las joyas de la corona deben permanecer escondidas en cualquier pequeño cofre de alguna habitación aparentemente vacía, cubiertas de oscuridad” no es un poco estúpido? Quiero decir, parece más la conducta de un dragón mitológico o de una vulgar urraca, en lugar de la de alguien que sepa apreciar la orfebrería…
La riqueza “util” es aquella, supongo, que solo tiene valor para uno mismo.
Ufff, creo que no he entendido nada. ¿”La riqueza util es aquella que solo tiene valor para uno mismo”? ¿Es una frase con trampa? En serio, no la pillo. ¿Puedes explicarmela? Quizás recurriendo al diccionario me quede más clara: “La abundancia de bienes y cosas preciosas (la riqueza) que puede servir y aprovechar en alguna línea (util) es aquella que solo tiene cierto grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite (valor) para uno mismo”. Resumiendo, la única riqueza que sirve es la de uno mismo. ¡¡¡Ahora sí que lo he entendido!!! ¿Qué gano yo con la riqueza de mi vecino? ¿O quiere decir que la riqueza personal de cada uno equivale a lo que cada uno se quiera valorar? ¿Quiere decir que un pusilánime orgulloso de sí mismo es mejor que un gran hombre sin autoestima? Mmmm… no sé… creía que lo había entendido, pero me parece que no. Bueno, ya me lo explicará alguien.
Los hombres, como las mujeres, somos personas,
¡Ah, otra gran frase! Esa que dice: “Los hombres, como las mujeres, somos personas”. Bueno, Ano, te aconsejo que la próxima vez que escribas no lo hagas mientras ves Barrio Sésamo, o pensarás que lo que has aprendido ese día es una gran noticia que los demás no conocíamos. Pero sí, esta vez estoy plenamente de acuerdo contigo: los hombres y las mujeres somos personas.
las personas somos infinitamente ricas,
¿Pero somos infinitamente ricas por el simple hecho de ser personas? ¿O necesitamos valorar nuestra riqueza infinitamente para ser infinitamente ricos? Hitler, por ejemplo, tenía un gran concepto de sí mismo… ¿eso quiere decir que Hitler era una persona de una gran riqueza personal? Creo que estoy acarreando mi déficit de atención desde hace unas líneas… mejor lo dejo…
y esa sensacion de estar frente a alguien que emanana diamantes a cada mirada, ¿¿Qué sensación es esa?? ¿Es como oler una nube? no depende a mi entender de la persona en si mismo (persona en sí misma), si no (sino) de nuestra capacidad de buscar mas alla de lo que 3 lineas en una ventana de un chat pueden llegar a mostrar.
Es decir, (creo que esto sí que lo he entendido) que si un tío me dice: “ola wenas wapa t enseño la poya?yo debo hacer un esfuerzo por abstraerme, buscar más allá de tan profundo mensaje y encontrar a un apuesto hombre de mirada patrocinada por Tiffany & Co. El Cardenal Richelieu dijo una vez “Dadme tres líneas escritas de puño y letra de la mejor persona del mundo y encontraré un motivo para hacerla ahorcar”. Yo no soy tan extremista (para empezar, no estoy a favor de la pena de muerte) y, precisamente por eso, porque no estamos hablando de ahorcar a nadie, me puedo permitir el lujo de decidir con quién hablo y con quién dejo de hablar no digo con leer tres líneas, sino con sólo ver su nick.
Me pareces una persona interesante,.. supongo.
Me pareces una persona cuya riqueza útil sólo tiene valor para ti mismo… supongo.
Y hasta aquí el comentario de hoy.
Me despido no sin antes recomendar a quienes lean estas líneas que no me valoren duramente, pues soy una mujer, y las mujeres, como los hombres, somos personas. Meditad sobre tal verdad universal con el siguiente mantra: “ayop al oñesne t apaw sanew alo” que utilizan los monjes budistas por contener, en su esencia, el secreto de una mirada iluminada.
Besos y hasta la próxima.



{octubre 9, 2007}   Los tios y su puta madre 2

Seguimos con la tabla de clasificación:
5.- El “yogurín”: Este tipo de tío suele tener, como frase para mostrar, cosas como: “Lamistad s l+ important. Aupa Sergio y Krlos. Jodt Sheyla!!” o “Tetas, Porros y Rock & Roll“. Las primeras son de rollo “exaltación de la amistad y pertenencia al grupo”, las segundas tienden a autodefinirse en el ente social. De 15 a 18 años, suelen emocionarse, y generalmente lo que buscan es experimentar. Bueno… es una fase de la vida… Lo único que os puedo decir es “ánimo, ya maduraréis“. O no…
6.- El “sexmachine”: Este no deja espacio a la imaginación. Tienen nicks como “pichabrava@“, “sitepiyotejodo@“, “polladura@“, “30cmsdemacho@“, “bomberopollero@” y otros de la misma índole. Frases para mostrar: “La tengo dura y peluda“, “te voy a meter todo menos miedo“, “follar es de albañiles, a mí que me la chupen” y otras frases propias del refranero popular de la construcción.
7.- El “Gustavo Adolfo”: Este va por la vida apreciando el perfume de las flores. Son tíos que se leyeron las Rimas y Leyendas en el colegio y se les ha quedado un aíre romántico que produce casi arcadas. Escriben cosas como “Sería difícil despertar sabiendo que tú no estás… quisiera odiarte pero te amo“, “Por ti me pasaría las noches mirando las estrellas, rezando por volverte a ver“, “No olvides que te espero y no esperes que te olvide“, “Estas noches te espero mirando al sol“, etc.
8.- El “yo virtual”: Este es un concepto que me enseñó una muy buena amiga y que comparto plenamente. Hay tíos (y tías, pero menos) que deciden que su vida no tiene “gancho”, así que se inventan un nombre, una profesión, un cuerpo, unas aficiones, una forma de ser y de actuar, una forma de hablar… es decir, remodelan su vida – que no les termina de motivar – y crean un “yo virtual” para chatear con el messenger. Algo así como rollo Matrix, en el que existe una “proyección virtual del yo mental”. El dependiente de super pasa a ser médico, el gordo musculado, el bajo alto, el ajedrecista hace puenting, etc. Este es el grupo que más me gusta, porque superadas las barreras del físico y la vida real tan sólo están sujetos a sus deseos e imaginación. Al final, termina siendo más real el “yo virtual” que el verdadero. Suelen ser los mejores para cibersexo (pocas veces envían fotos suyas) y, desde luego, los mejores para conversar. No es que su vida sea una mentira, sino que cuando se sientan en frente del ordenador, inventan una vida que les atrae más. No es lo mismo inventar que mentir.
Lo único malo: a veces su historia se tambalea o no está bien contada (tiene gazapos) y la magia se pierde.
9.- El “tunning”: Con frases como “en dos días me arreglan el Impreza otra vez“, “I Love Cheap House“, “Chimo no te mueras“, … pues eso, la versión on line del colgado de discoteca. Me dan asco en la disco, me dan asco en el ordenador… ¿no se dan cuenta que esnifando tanta cal sólo hacen el ridículo? Adonis esculpidos a golpe de gimnasio con cerebros de dos válvulas. Puaj! No, gracias.
10.- El “Torrente”: Pues sí, aunque parezca mentira, me aburre que me cuentes que el Madrid ha hecho doblete, que el Barça con Henry se va ha comer los mocos otro año más, que la Real es mejor que los leones y que Maradona no se merece lo que le está pasando. Si eres de estos, atiende y apunta: “Me aburres sólo con ver tu foto con la camiseta de tu equipo. Me cansa tu idea de que las mujeres no sabemos lo que es el fuera de juego. Me jode tu concepto de macho ibérico. En pocas palabras: eres peor que Torrente“.
Por cierto, un jugador está en fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea de meta contraria que el balón y el penúltimo adversario. Sin embargo, el mero hecho de estar en fuera de juego no constituye una infracción. Un jugador en posición de fuera de juego solamente será sancionado por ella si en el momento en que el balón es tocado o jugado por uno de sus compañeros se encuentra, a juicio del árbitro, implicado en el juego activo, es decir, interfiriendo en el juego, interfiriendo a un adversario, o ganando ventaja de dicha posición.
Este tipo de bestia suele pensar que las mujeres estamos formadas por dos partes claramente diferenciadas: Coño y porta-coño. El porta-coño puede estar más o menos “niquelao”, o estar mejor o peor conseguido el acabado. Por ejemplo:
Un coño ganará puntos si su porta-coño correspondiente tiene las tetas grandes, duras y desafiando las leyes de la gravedad. También puede ganar puntos si el porta-coño tiene buen culo. Además, es de suma importancia que el porta-coño traiga instalado de fábrica un modo “silencio”, y otro modo “madre”. Así, cuando quieres follar con el coño, te lo follas; cuando quieres ver el partido, modo silencio; cuando quieres cerveza y patatas viendo el partido, modo madre.
Otro día, más y mejor. Quizás os hable de la clasificación de mujeres que he conocido por messenger o la de parejas. Ciao.



{octubre 9, 2007}   Los tios y su puta madre 1

Es asombroso lo difícil que es entablar relación con ciertos hombres. Especialmente por messenger… ¡¿Pero qué coño os pasa?! Por ahora voy haciendo una clasificación de la fauna masculina que me va agregando a sus contactos. En la medida de lo posible intento hablar con todos. Esta es una clasificación: (en azul pondré el texto de los tíos y en rosa el mio)
1.- El “rapidillo”: Se trata del tío que tiene por imágen para mostrar, generalmente, la predefinida por messenger. Actúa de la siguiente manera: Saluda con un “ola wenas wapa” y contesto con un “hola”. Acto seguido pregunta: “¿Tienes cam?” Y antes de que pueda contestarle que no, coloca donde antes había un tablero de ajedrez una polla (generalmente una foto sacada desde abajo para que parezca mayor). Estupendo. Analicemos este caso. ¿Qué me transmite alguien así? Primero, que le importa un pepino si tengo cam… él lo que quiere es sacar la polla. Segundo, que de ortografía va justito. Tercero, tiene la misma sensibilidad que un plato de lijas del ocho. Los desecho casi inmediatamente. Aunque a veces hablo con ellos, generalmente para decirles algo mordaz que no terminan de entender… ¡Es tan fácil!
2.- El “despistado”: Se trata del tío que afirma no saber muy bien porqué se apuntó a una lista de contactos. Dice no saber lo que busca. Se autodenomina “sensible y cariñoso” y prefiere la amistad al sexo. Hasta que conecta su cam, y se convierte en el modo “rapidillo”. Saca la cola y pregunta “¿Tienes fotos tuyas desnuda?” Muy bien, chaval. Un raro concepto de amistad, campeón.
3.- El “bajo de autoestima”: Este es un tipo pusilánime cuya primera frase suele ser: “Estás? … Bueno, da igual… seguro que una chica como tú no querrá hablar conmigo”. Es tan lamentable que prefiere que “una chica como yo” hable con él por lástima antes de que no le hable.
4.- El “colgao”: Feo como un quiste, este tío suele hacer comentarios como: “Nunca antes había conectado tanto con una mujer…” o “Si los planetas se movieran escribirían tu nombre”, o “Creo que me he enamorado de ti”. Bueno, todo indica que esta gente que actúa así son unos desequilibrados. Para empezar, la broma cutre con doble sentido de “nunca antes había conectado…” me indica que posiblemente se dedique ha pensar chistes sobre informática en sus largos, largos, largos ratos libres. Puedo seguir diciendo que la frase “si los planetas se movieran escribirían tu nombre” me indica que estos tíos no han oído hablar de Galileo ni de cerca, y menos de los movimientos orbitales. Para acabar… ¿crees que te has enamorado de mí?… Tú eres tonto, chaval.
Otro día seguiré con la clasificación.
P.D.: Si te sientes identificado con alguno de estos cuatro especímenes, ni te molestes en intentarlo, tigre.



et cetera